Electroquimioterapia

La electroquimioterapia (etc) permite la penetración directa de drogas oncológicas de baja toxicidad

Es una terapia innovadora, mínimamente invasiva, que utiliza pulsos eléctricos de longitud para alterar temporalmente la permeabilidad de las membranas celulares. Forma poros que favorecer el ingreso de fármacos anticancerosos —naturalmente, no permeables— con alta citotoxicidad.

Esta terapia permite el empleo de menor dosis de drogas antineoplásicas, reduciendo al mínimo los efectos tóxicos que se aprecian durante la quimioterapia convencional y multiplicándose el efecto letal en las células que fueron electroporadas cuando intenten replicar.

Los protocolos empleados incluyen medicamento de baja toxicidad natural por vía endovenosa para perros y gatos, o su uso directo, intratumoral, en estas especies y en equinos.

Existen en el mundo diferentes tipos de electroporadores, con electrodos de agujas gruesas, finas, electrodos de placas, entre otros. El éxito del tratamiento requiere de un equipo con la capacidad de producir un campo eléctrico de cierta amplitud de voltaje, mediante ciclos de pulsos que se mantienen por un corto periodo de tiempo, de manera tal que las células permanezcan viables, se formen poros y penetre la droga. Otros factores determinantes son: la selección del electrodo correcto a utilizar; el tamaño tumoral (carga tumoral); la localización; y el estadío en el cual se encuentre el paciente.

SE PUEDE COMPLEMENTAR CON OTRAS INTERVENCIONES

La ETC puede combinarse con otros métodos de tratamiento, por ejemplo: quimioterapia, cirugía oncológica, radioterapia, criocirugía, entre otros. Si bien la ECT tiene efectos sobre cualquier tipo de tumor, el objetivo es el control local del tumor. Además, intentará acceder a un mayor tiempo de supervivencia con buena calidad de vida del animal, empleando ECT sola o combinada con otras modalidades de terapia.

En este sentido, la ECT puede indicarse como:

  • Terapia única sin mediación con otra terapéutica
  • Transoperatoria en el lecho quirúrgico, ante neoplasias resecadas con margen incompleto.
  • Neoadyuvante para reducir el tamaño tumoral y hacer factible la cirugía.
  • Adyuvante postoperatoria en cicatrices para disminuir la tasa de recidivas y aumentar el intervalo libre de enfermedad.